Quien no vió alguna vez Ghost Hunters International? Para el que nunca escuchó nada de ellos, les cuento brevemente, son un grupo de parapsicólogos que viajan por el mundo visitando espacios  “malditos” y tratan de dictaminar si efectivamente hay o no actividad paranormal.

Cada show empieza con una charla con el propietario de: la casa, el castillo, el barco, el teatro etc.. “embrujado” luego esperan que llegue la noche y apagan todas las luces para empezar a recorrer consus gadgets que miden todo tipo de fenómenos paranormales.

Lo normal es que al revisar las pruebas al día siguiente haya grabaciones con voces de espíritus o alguna mancha en una foto y altas mediciones en campos de estática, digamos que nunca se la juegan 100% para engañar a la audiencia con algún photoshop de un fantasma posta.

Una vez explicado esto los introduzco en el capítulo más bizarro de GHI (Ghost Hunters Intl, no Gran Hermano Int, a no confundir)  el mismo  comienza en Argentina! Más precisamente en Mar Chiquita, allí se encuentra el famoso Hotel Gran Viena,  ignaurado en 1945 por la familia Palkhe, confesos nazis.

Según relatos de la época ellos recibieron los fondos para construir el Viena girados desde la pronta a caer Alemania Nazi para ser utilizado como refugio de altos oficiales. Con el correr del tiempo varios testimonios certifican la estadía de Alemanes al fin de la guerra

Los lugareños más viejos afirman que Hitler vivió aquí hasta 1962 cuando falleció por causas naturales, es posible? mmm en Argentina todo es posible! sino pregúntenle a Adolf Echmann, Josef Mengele  o Erick Priebke. Perón, confeso admirador del regimen Nazi le debe haber comunicado al alto mando del tercer Reich “vengan, pero no levanten la perdiz”.

Volviendo al Gran Viena, lo más curioso es que el Hotel contaba hasta con una sala de cirugía. Siempre se especuló  que era para tratar a los oficiales nazis que escaparon del fin de la guerra.

En 1980 un desborde de la laguna dejó al Hotel inutilizable y es desde ese momento que los cuidadores comenzaron a detectar ruidos, voces y presencias fantasmales.

En el presente y enterada de la existencia de los GHI, Verónica Castellino, la responsable del Hotel decide contactarlos y los recibe en el patio del mismo.

Les cuenta todas las historias, mismo habla de una fotografía (nunca mostrada a cámara) tomada por un visitante que retrató la habitación 61 donde supuestamente vivía Hitler y que al revelarla captó el espectro del Fuhrer.

Llegada la noche, los GHI comenzaron su recorrida  más excitados que de costumbre.

También se los veía asustadizos, por más de que sea una farsa o no  el lugar asusta y mucho. Desopilante era escucharlos “hablar” con Hitler, provocarlo “diciendole” que la guerra la habían perdido, que era un criminal de guerra y que por favor se manifieste, imposible no soltar una carcajada..

Al relevar las pruebas de este caso tuvieron altas mediciones de actividad espectral, muchos sonidos de pasos (como de marcha de nazi)  música que provenia de otro piso y lo más curioso era que al sentir una presencia las baterías de las cámaras morían al instante (3 cámaras dejaron de funcionar).

Creer o reventar. Soy un firme creyente que en Argentina hubo muchos más Nazis de los que se encontraron, imposible olvidar a mi abuela quien hasta el último de sus días juraba haber visto a Hitler en la Avda Florida, hecho que corroboró con una mujer que estaba a su lado cuando le preguntó “Usted vió lo que yo ví?”

Les dejo el desopilante video de GHI, está dividido en 6 clips de Youtube: