La paradoja más grande que se da en la semana que se cumplen 25 años de la explosión del reactor nro 4 de Chernobyl es el avance de la naturaleza sobre toda una ciudad abandonada.

Durante todo el año se pueden encontrar zorros, ciervos, mapaches, gatos salvajes, en definitiva todo tipo de animales que ocupaban seguramente estas tierras antes que los humanos.

Alrededor de Chernobyl hay una zona de exclusión de 30 kilómetros. El accidente para darse cuenta de la magnitud fué  500 veces más fuerte que la bomba de Hiroshima (en cuanto a radiación liberada). Nunca se sabrá a ciencia cierta cuanta gente murió directamente por la radiación, se calcula que 600.000 sí la sufrieron y hasta el día de hoy niños sufren de cancer de tiroides, de esófago y raras mutaciones.

La central quedó sepultada por un “cofre” de concreto recién en el 2000 y se está estudiando realizar uno nuevo dado que se está desmoronando el mismo.

A 25 años deja mucho para reflexionar sobre el uso de la energía atómica, sobretodo con la central de Fukushima en Japón en un punto crítico y sin muchas explicaciones del gobierno acerca de las consecuencias que acarreará.

En Chernobyl, los únicos contentos son los animales, los cuales se multiplican y milagrosamente sobreviven a la radiación. Les comparto estas increíbles fotos de la ciudad fantasma, Chernobyl.