Si uno tiene la suerte de visitar Francia más de una vez, obviamente los “must see”  se irán agotando. El Louvre, el Arco del Triunfo, la Tour Eiffel, Champs Elyseés y  Versailles  serán seguramente los elegidos y obligados para el primer viaje.

En una segunda visita es probable que  el visitante deje un poco de lado Champs Elyseés y se ponga  en modo “viajero” y no turista.  Seguramente se animará a un Pére Lachaise para sacarse una foto en la tumba de Jim Morrison o un  rue Oberkampf con sus bares “branchés” o quizás un bolichito en Montmartre (el Sacre Coeur seguro  lo hizo en la 1era visita).

Si hay una tercera vez es momento de animarse a salir de París, donde les recomiendo 3 paseos únicos e ” impresionistas”.

Quizás  para comenzar  lo haría con los famosos jardines de Monet en Giverny, donde él pintó sus famosas Nenúfares. El lugar está intacto, tiene cierto surrealismo estar parado ahí, literalmente es estar dentro de uno de sus cuadros. Un detalle simpático es ver niños y estudiantes de artes pintando y recreando los cuadros de Monet, quien en sus propias palabras, dejó todo su dinero en estos jardines. Giverny queda a 69 km de París.

El segundo paseo será para muchos el preferido por su carga emotiva, es “Auvers sur Oise”, el pueblo donde Van Gogh pintó sus obras más conocidas y donde también falleció en 1890. Lo divertido de esta visita es que están intactos todos los escenarios de sus cuadros, podemos hacer como el japonés de “Dreams” de A. Kurosawa y jugar a meternos en las pinturas. En este pueblito nos toparemos con los paisajes, la Iglesia, el cuarto donde dormia, el consultorio del Dr Gachet, quien atendía a Van Gogh y recibía cuadros a cambio como su famoso autoretrato. Vale la pena ir a L´auberge Ravoux hoy convertida en museo, ahi vivía y murió el Holandés. Infaltable antes de emprender la vuelta pasar por el cementerio donde están enterrados él y su hermano Theo uno junto al otro.

Por último tienen que visitar sí o sí Barbizon, mi preferido, conocido como la cuna del impresionismo, a solo 51km de París y en la region de Seine et Marne, se encuentra este pueblito que hoy vive del turismo generado en torno al impresionismo. Allá por 1830 y con la llegada del tren muchos pintores parisinos aprovecharon para salir de sus oscuros ateliers en la gris capital para ir al campo. De estas excursiones surgieron nuevas tendencias, incluir la luz, los brillos, la naturaleza y dejar un poco de lado el formalismo. La referencia y visita obligada en Barbizon es el museo y escuela Auberge Ganne, una antigua posada que acogía a los jóvenes pintores impresionistas. Estos generalmente no tenían un peso y pagaban su estadía con pinturas que realizaban sobre las paredes y mobiliario de la posada, cabe destacar que estos “mocosos” eran Sisley, Corot, Rousseau y Renoir entre otros…cuyos cuadros hoy en día son impagables.

Como yapa a unos 4km  se encuentra el Castillo de Fontainebleau, el preferido de Napoleón y uno de los más impresionantes de Francia.Pocos pueblos en Europa  son tan lindos como Fontainebleau.

Este es mi humilde aporte y espero les sirva  si tienen la suerte de viajar  allá. Yo tuve el honor  de ir varias veces,filmarlos y escuchar esas historias con infidencias que a veces solo cuentan a una cámara.